La recuperación hídrica en Málaga mejora la situación tras años de sequía extrema

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19/1/2026

· embalses, sequía, restricciones, infraestructuras del agua

La recuperación hídrica en Málaga mejora la situación tras años de sequía extrema

Las lluvias recientes han incrementado significativamente las reservas de agua en los embalses de Málaga, eliminando los cortes de suministro y aliviando las restricciones para el consumo humano y agrícola tras un período crítico de sequía.

La provincia de Málaga ha experimentado una notable mejora en sus reservas hídricas gracias a las lluvias que han recargado sus embalses, multiplicando por tres el volumen de agua disponible en comparación con hace dos años. Esta recuperación ha permitido eliminar los cortes de abastecimiento y suavizar las restricciones tanto para el consumo humano como para la agricultura.

Un ejemplo claro de esta mejoría es el embalse de La Viñuela, el más grande de la provincia, ubicado al este de Málaga. En enero de 2024, este pantano registró su nivel más bajo desde que se tienen datos, con apenas 12 hectómetros cúbicos, lo que representaba un 7% de su capacidad total. En aquel momento, el entorno mostraba signos evidentes de sequía, con hidropedales agrietados y vegetación seca. Sin embargo, en la actualidad, La Viñuela ha multiplicado por seis sus reservas, alcanzando un 46% de su capacidad, lo que refleja una recuperación significativa aunque aún insuficiente para considerarse óptima.

Durante los meses previos y posteriores a enero de 2024, cuatro de los siete embalses malagueños marcaron mínimos históricos, y las reservas provinciales cayeron hasta un 15,5% en octubre de ese año, la cifra más baja desde que se registran datos en 2009, según la Red Hidrosur. En ese periodo crítico, dos de cada tres habitantes de Málaga enfrentaban restricciones severas, con cortes prolongados en el suministro de agua en numerosos municipios.

La sequía persistente durante cinco años, con precipitaciones escasas, llevó a la Junta de Andalucía a decretar cuatro estados de sequía y a convocar con frecuencia a la comisión encargada de gestionar el ahorro hídrico. Las medidas incluyeron prohibiciones para llenar piscinas, restricciones en duchas públicas en playas y la suspensión total del riego en zonas agrícolas clave como el Valle del Guadalhorce y la comarca de la Axarquía. Estas limitaciones afectaron gravemente a la producción de aguacate y mango, provocando la pérdida de cultivos y el abandono de fincas por parte de numerosos agricultores.

Fernando Fernández, delegado de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Málaga, reconoció la dificultad de superar esta situación: “Fue complicado: ha sido muy difícil sacar la situación adelante”. Actualmente, aunque la sequía se ha alejado, los embalses continúan con reservas por debajo del 50%, lo que mantiene la necesidad de una gestión cuidadosa del agua para garantizar la sostenibilidad de los sectores económicos fundamentales de la provincia.

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